Levantaron el trofeo en todo lo alto con harto orgullo y mucho júbilo. Batallaron durante 90 minutos en el último juego para lograrlo, pero atrás quedaron seis partidos asimismo importantes porque se ganaron a ley.
México se coronó campeón del mundo Sub 17, en Perú en 2005, y ahora México es de nuevo campeón del mundo Sub 17, trofeo conquistado la tarde verde de este domingo en la cancha del Estadio Azteca.
No sé si se vale hablar de suerte o son los imponderables que ocurren en todos los deportes, pero México se salvó de dos goles. El primero rebotó en el poste y el segundo lo falló de manera increíble el delantero uruguayo cuando atacaban tres y sólo dos mexicanos defendían.
Los muchachos mexicanos mostraron garra y determinación. Iban a todas aunque a veces atropelladamente. Quizás el monstruo de cien mil cabezas y la enorme responsabilidad de darle el triunfo a nuestro país pesaba en su ánimo. Por ello el juego no fue tan bueno como el que disputaron contra Alemania.
Como quiera que sea, pasaron la prueba y derrotaron a Uruguay que los había goleado 6 a 2 en un encuentro de preparación. Con el triunfo sobre los charrúas por 2 a 0, la Sub 17 de México subió al pódium de los ganadores de la FIFA a recibir su merecido premio de campeones del mundo de manos del presidente Felipe Calderón.
¡Felicitamos al incansable Carlos Fierro, al aguerrido Julio Gómez, que ganó el Balón de Oro; a los anotadores de hoy Antonio Briseño y Giovanni Casillas, y a toda la muchachada que le imprimió pundonor, coraje y carácter a la lucha con la que se batieron para conseguir el preciado título de campeones del mundo! (Carlos Vázquez Escobar, domingo 10 de julio de 2011).