Por primera vez en veinte o treinta años, el recibo de luz me llega en forma correcta: marca 366 kilowatts-hora, lo mismo que marca el medidor al 9 de junio. ¡Esto merece festejarse!
La empresa anterior cobraba lo que se le daba la gana. Una vez me cobró 50 kWh de más, y a pesar de que llevé la lectura que marcaba el medidor, misma que aún no llegaba a la anotada en el recibo, de nada valió mi inconformidad. Quise ampararme, pero mis amigos me dijeron: “¡Ya no riegues esa flor!”
Con la empresa actual es diferente. A pesar de que en un principio los recibos llegaron con retraso, no hubo multas ni recargos ni cortes de luz.
Los otros eran unos salvajes. Eran unos patanes en su trato con el público. No pensaban, ni por un momento, que si tenían trabajo era por nosotros, los usuarios, que necesitamos el servicio, pero también merecemos ser tratados con respeto al momento en que surge una reclamación o inconformidad.
Las paredes de la sucursal de la empresa anterior donde pagaba los recibos de luz, estaban tapizadas con caricaturas que ridiculizaban al ex presidente Vicente Fox, quien, al decir de algunos, quiso privatizar la industria eléctrica. Muy machitos, muy machitos, los del sindicato se dieron vuelo faltándole al respeto al señor Fox.
Pero les llegó la hora a estos vividores del presupuesto. El gobierno actual mandó a calacas a la empresa de cuyo nombre no quiero ni acordarme, y en su lugar quedó la Comisión Federal de Electricidad, “una empresa de clase mundial”.Brindo por mi recibo de luz que por primera vez en muchos años marca la cantidad correcta de los kilowatts hora consumidos en el bimestre del 11 de abril a 9 de junio de 2011. ¡Salud! (Carlos Vázquez Escobar, lunes 20 de junio de 2011).